
El Secretario General de la ONU, António Guterres, expresó su gratitud al Emir de Qatar por su mediación entre la República Democrática del Congo (RDC) y Ruanda, destinada a poner fin al conflicto en el este de la RDC.
La mediación qatarí condujo a una reunión secreta el 18 de marzo en Doha entre los presidentes Felix Tshisekedi de la República Democrática del Congo y Paul Kagame de Ruanda, durante la cual discutieron un posible alto el fuego. Este encuentro sorpresa se produce luego de que las conversaciones entre el gobierno congoleño y los rebeldes del M23, inicialmente planeadas en Angola, fueron canceladas.
Así, el Secretario General “subraya que el alto el fuego acordado en la cumbre conjunta de la Comunidad de África Oriental (CAO) y la Comunidad de África Austral para el Desarrollo (SADC) el 8 de febrero debe ser respetado” y reafirmó el apoyo de la ONU a las discusiones en curso en el marco de los procesos de Luanda y Nairobi, declaró el miércoles el portavoz adjunto de la ONU, Farhan Haq.
La Unión Africana (UA) también acogió con beneplácito esta iniciativa y destacó que estos debates eran cruciales para fortalecer la paz y la estabilidad en la región de los Grandes Lagos. La UA reafirmó su apoyo a los esfuerzos diplomáticos para fomentar la cooperación entre la República Democrática del Congo y Ruanda, con la esperanza de reforzar un diálogo duradero.
El conflicto en el este de la República Democrática del Congo, que se ha intensificado en los últimos meses, llevó a los rebeldes del M23, apoyados por Ruanda, a lanzar una gran ofensiva en enero. Este conflicto, que dura treinta años, ha dejado varios miles de muertos y ha desplazado a cientos de miles de personas, especialmente en las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur, ricas en recursos naturales.
























